Profesionalidad, experiencia y compromiso social.
El hombre utiliza el agua, además de para su consumo, como vehículo de desechos tanto en el uso doméstico como industrial. En este proceso incorpora sustancias de origen fundamentalmente orgánico e inorgánico que la contaminan y que la inutiliza para un uso posterior. Estas aguas, después de su uso, son vertidas a los cauces receptores (ríos, mares y lagos) donde experimentan un proceso de autodepuración natural que las vuelve a hacer aptas para su consumo. El crecimiento de la población, la aglomeración de la misma en núcleos urbanos, el aumento de la actividad industrial ha agravado el problema, aumentando mucho el volumen y la contaminación de las aguas residuales producidas y obligando al desarrollo de un marco legal que regule las exigencias de tratamiento de las aguas residuales antes de su vertido a los cauces receptores.
La gestión de los residuos es un tema legislado y regulado en la UE. Sin embargo aún queda mucho por recorrer para alcanzar objetivos vitales desde el punto de vista medioambiental y económico.
El panorama mundial tiende hacia una cada vez mayor globalización de la economía y a una internacionalización creciente de las empresas en todos los países, que permite crear una plataforma de mercado de enormes dimensiones mercantiles.